<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1910980873472964592</id><updated>2012-02-16T09:02:03.459+01:00</updated><title type='text'>Antiguos Manuscritos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1910980873472964592/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Sergio Sánchez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15070797208757079511</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-2m1rwDOPC5s/Tk_KRbtC6YI/AAAAAAAAAGo/Oav1zSSru24/s220/Jenny_Dolfen_-_Kinslayer.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1910980873472964592.post-8540205919138447350</id><published>2011-08-20T16:27:00.000+02:00</published><updated>2011-08-20T16:27:01.541+02:00</updated><title type='text'>Un hombre sentado</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;(relato escrito hace algunos años)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sentado en una cómoda silla situada delante de correos en plena Puerta Real un hombre contempla distraído el agitado movimiento de las personas que transitan por el centro mientras se fuma un cigarrillo. Sonríe melancólicamente cuando algunos transeúntes se le quedan observando, un hombre sentado en plena calle viendo la gente pasar en una fría tarde de invierno no es algo usual en la embrujadora, bella y antigua ciudad granadina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Sigue sentado con la mirada fija en el bullicio de su ciudad, de esa tierra que le vio nacer hace ya más de treinta años. La gente sigue pasando atenta a sus quehaceres y a sus compras. La llegada de la navidad está a la vuelta de la esquina y los granadinos aprovechan para hacer sus compras navideñas. Hombres y mujeres que caminan velozmente por las calles de Granada, personas que no se han parado a meditar sentados en una silla mientras los últimos rayos de sol tímidamente les acarician. Plateados e inermes rayos que tocan sus débiles y cansados cuerpos mientras ellos siguen con la inercia de su vida. Cree firmemente que es algo que se debería hacer de vez en cuando para descansar del estrés de esta sociedad, para reordenar las ideas de una vida acelerada o simplemente para mirar la vida pasar cuando ya nada esperas de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Un débil y frío viento empieza a soplar. El sol canturrea somnoliento mientras espera la hora de irse a dormir. Aún quedan unas horas para que eso ocurra y por ello el sol ha decidido regocijarse con las risas y algarabía de los granadinos mientras estos alegran y llenan la ciudad donde viven. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Sentado en la cómoda silla que está situada delante de correos, él sigue sonriendo melancólicamente al tiempo que disfruta viendo a su gente hacer su vida. La suya también ha sido como la de los demás, justo hace un año también caminaba por la calle Recogidas o la calle Mesones alentado por su esposa para que les diera tiempo a tener todo dispuesto para la cena de nochebuena y poder dispensar los cálidos regalos a sus invitados. Pero este año su esposa ya no está con él, ya no puede acompañarla a ultimar los detalles de las vacaciones navideñas. Tiembla al recordarla, al rememorar sus ojos de color crema y su pelo rubio y largo. Se siente afligido, desconsolado y tranquilo al mismo tiempo. Está entristecido de intentar recordar, de recordar y no recordar al mismo tiempo. Pero no siente dolor, sólo abatimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Una voz consigue sacarlo de su ensimismamiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;- ¿Se encuentra bien, señor?- un muchacho de pelo revuelto y pelirrojo, de mediana estatura y de rostro pecoso le mira preocupado mientras espera una respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Entonces el hombre sonríe y mira cariñosamente al joven que se ha preocupado por él. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;-Sí, muchacho. Muchas gracias. Estoy bien - Mete la mano en su bolsillo, saca un chicle y se lo entrega al niño. Éste aún más sorprendido lo mira, pero después se le olvida la preocupación, abre el chicle, se lo mete a la boca y se va. El hombre que está sentado en la silla mira como cruza el semáforo y se aleja por Recogidas. Un fuerte deseo surge directamente del corazón del hombre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Ojalá que en tu vida seas feliz y sobretodo que seas amado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Él fue amado y durante años compartió la vida con la mujer que para él fue lo más importante que existió en su vida, su sonrisa lanzaba un destello de tranquilidad y paz cada vez que se encontraban tras una dura jornada de trabajo. Compartir su vida con ella fue lo más bonito que pudo ocurrirle. Pero la felicidad es tan efímera, desaparece tan rápido cuando apenas la has saboreado. Y tan mentirosa, te hace creer que perdurará toda la vida y cuando menos lo esperas se acaba. Eso le ocurrió, cuando pensaba que compartiría su vida con su esposa, con la mujer que amaba, cuando creía que aquel sentimiento sería perpetuo, un sencillo suceso vino a llevarse todas las ilusiones. Una serie de malentendidos y discusiones estropearon aquello que ellos se habían encargado de construir con ilusión y cariño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Tira la colilla de su cigarrillo y permanece sentado en la silla situada delante de correos en Puerta Real y, poco a poco, se mete en su mundo, sumido en lamentos interiores. En su mente está la imagen de ella, cuando la tenía en sus brazos mientras comentaban los proyectos que llevarían a cabo juntos. También recuerda el día que la conoció. Recuerda cuando se besaron por primera vez, justo en el lugar en el que él está en ese momento, y sonríe. Esa sonrisa se vuelve melancólica otra vez al recordar la última vez que besó los labios de ella. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Cuán triste y largo se hace el olvido de la persona amada. Y más triste es saber que la dejó escapar, que no hizo un gran esfuerzo en intentar retenerla. A veces cree que su orgullo pudo más que él, que le dominó y le impidió hacer más por solucionar los problemas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;De pronto, a lo lejos escucha un tenue susurro, es un ligero rumor que le hace estremecer y salir bruscamente de sus pensamientos. Sobresaltado, levanta la mirada y con lo que se encuentra le hace asustarse más. La gente ha desaparecido, el centro de Granada parece un lugar muerto, ningún resquicio del bullicio que&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;hasta hace un momento envolvía sus pensamientos queda en aquel lugar tan transitado habitualmente. No se mueve sino que más bien se queda quieto, perplejo, sorprendido mientras las luces que hay en las calles de Granada siguen iluminándole. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Vuelve a escuchar un ruido y esta vez vislumbra la dirección de donde viene. Es un leve sonido de alguien moviéndose delante de él. Discretamente mira hacia delante, al otro lado de la carretera delante del Burger King. Allí, escondida en un entramado de frondosos arbustos, acurrucada está ella, su esposa, la mujer que amó tan intensamente. Boquiabierto y sin saber qué hacer, la mira. Ella hace lo mismo y durante un breve momento sus miradas se enlazan en un dulce nudo. Un gesto que, por sencillo que pueda parecer, ha activado el funcionamiento de su cuerpo y empieza a quemarle la piel por el recuerdo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Vuelve a mirar hacia delante y esta vez no ve nada. Sin duda está sufriendo una alucinación, piensa, pues ella está ahora a miles de kilómetros de distancia. Él mismo fue a despedirla a la estación de tren hace ya varios meses. Una lágrima brota de sus ojos y recorre sus pálidas mejillas. Acto seguido, y con su mano derecha, seca la lágrima que se ha escapado sin permiso de su ojo izquierdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La luz del sol se está yendo mientras él empieza a retorcerse de dolor sentado en aquella cómoda silla que ha colocado delante de correos. El silencio que ahora impera el centro de Granada es temible y esto unido al dolor del recuerdo está provocando que su extasiado rostro se apague mientras él visita los rincones menos oscuros de su mente en busca de lámparas o velas para alumbrar la estancia de su corazón. Sollozos intermitentes empiezan a decorar el vacío de su cuerpo y recorren el desierto que el dolor ha producido en su alma durante esos meses de separación. La tranquilidad que tenía antes se está viendo sustituida por &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;un desasosiego que puede ser difícil de superar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El viento helado de la sierra sigue soplando mientras él permanece sentado. Tiembla, no de frío sino de soledad, desesperanza y culpabilidad. Se siente un despojo, un maltrecho arroyo cubierto de ponzoña negra. Todo se ha ido para él y lo único que le queda es el recuerdo, tan atormentador que el solo hecho de atraerlo a su memoria está haciendo llagas en los pasillos de su mente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Vuelve a dirigir la mirada hacia donde la ha visto antes creyendo en lo más profundo de su ser que se va a encontrar con su imagen otra vez. Atisba entonces una sombra que se está levantando. Ahora está seguro. No es imaginación suya, está viendo al otro lado de la carretera la esbelta figura de ella, su pelo rubio ondeando al son del viento de la sierra. Se pregunta cuándo ha vuelto a Granada, al tiempo que su corazón está palpitando y saltando frenéticamente en su pecho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ella ya se ha levantado y no deja de mirarle. Puede notar melancolía en su dulce mirada. Lentamente empieza a caminar hacia él. Cruza el semáforo sin tener que mirar si vienen coches desde Reyes Católicos pues toda la ciudad se ha detenido para ellos. Se acerca mientras le sonríe cariñosamente. Esta vez él no pone impedimento para que las lágrimas salgan de sus doloridos ojos. Son gotas de alivio que tienen vía libre para recorrer sus mejillas, y para refrescar la piel de su cara antes quemada por la separación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;El sol del atardecer ya apenas puede iluminar en las anaranjadas cúpulas del cielo, en el casi despejado firmamento, pero intenta acariciarles antes de marcharse definitivamente. No obstante, las luces navideñas que decoran el centro de Granada les son suficientes a ellos para no dejar de mirarse. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ella sigue avanzando muy lentamente mientras sostiene en su mano derecha su pequeña maleta de viaje de color marrón. Lleva el vestido verde que él le regaló el último aniversario que pasaron juntos. Mientras ella se acerca, él nota la sonrisa en su rostro y comprende que la duda se puede romper con un seguro y contundente golpe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Él permanece anclado en la silla sin poder levantarse, y también sonríe percibiendo su alma gratamente alterada al tiempo que se calma su dolor y le embriaga un sentimiento que jamás había sentido con tanta intensidad. Ella camina con paso firme, con la alegría envuelta en su piel, con la ingenua rojez en sus mejillas, con la serenidad de haber encontrado un sentido a su vida. Ha reflexionado mucho y se ha dado cuenta que su lugar está al lado de su todavía marido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Cuando su esposa llega a donde él, éste ya se ha levantado. Se miran y ella levanta su mano para secar las lágrimas de su marido. Él susurra un delicado y sincero &lt;i&gt;gracias &lt;/i&gt;al tiempo que acoge en sus brazos a su esposa. Los dos sienten entonces que sus vidas ya no serán más un fracaso que todas las heridas están totalmente cicatrizadas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y así, mientras la luna empieza a aparecer para sustituir al sol, mientras el tiempo vuelve a activarse, el bullicio a llenar las calles del centro de Granada y el viento a agitar &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;juguetón las hojas caídas, dos almas se encuentran, dos trozos de la misma piedra, dos jirones de la misma piel, que se unen para formar un único y eterno todo, delante de correos, en el mismo lugar donde se besaron por primera vez.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1910980873472964592-8540205919138447350?l=antiguosmanuscritos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/feeds/8540205919138447350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/2011/08/un-hombre-sentado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1910980873472964592/posts/default/8540205919138447350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1910980873472964592/posts/default/8540205919138447350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/2011/08/un-hombre-sentado.html' title='Un hombre sentado'/><author><name>Sergio Sánchez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15070797208757079511</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-2m1rwDOPC5s/Tk_KRbtC6YI/AAAAAAAAAGo/Oav1zSSru24/s220/Jenny_Dolfen_-_Kinslayer.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1910980873472964592.post-4583611606060519780</id><published>2007-08-28T01:04:00.000+02:00</published><updated>2007-08-28T01:10:21.127+02:00</updated><title type='text'>Presentación</title><content type='html'>Hola a los que lleguen a este lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me presento.&lt;br /&gt;Soy Ohlinn Karlsefni.&lt;br /&gt;Tengo alma de pirata. Pues hace siglos fui un pirata.&lt;br /&gt;¿Fascinad@?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me extraña pues los piratas tenemos algo.&lt;br /&gt;Si, algo. Nadie sabe como describirlo. A fin de cuentas, los piratas siempre hemos sido considerados simples ladrones de mar; en ocasiones desplazados, en otras, asesinos. Sin embargo, con el paso de los año hemos servido para dar al mundo sueños, sueños de mar y conquista, sueños de oro y alcohol. Pero, sobre todo, los piratas le hemos dado a la humanidad el sueño dorado de la libertad…&lt;br /&gt;Os invito a vivir en el sueño. A probar el sabor de la sal del mar, al menos durante un rato, la lectura de cada uno de los textos que aquí suba. No sólo versarán sobre piratas sino también sobre múltiples temas.  No os engaño: esta travesía os va a exigir un esfuerzo considerable. Tendréis que trabajar duro, vuestra supervivencia en el barco penderá de un hilo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno ya fuera broma, lo de antes es uno de mis primeros personajes en esto de los foros intepretativos,  un vampiro muy peculiar, porque es al mismo tiempo pirata (el foro era sobre vampiros y de alguna manera tenia que meter por ahi los piratas que tanto me gustan xD). Me uno a esto de los blogs personales para colgar historias y tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin alguien llega hasta aquí, espero que les guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1910980873472964592-4583611606060519780?l=antiguosmanuscritos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/feeds/4583611606060519780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/2007/08/presentacin.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1910980873472964592/posts/default/4583611606060519780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1910980873472964592/posts/default/4583611606060519780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://antiguosmanuscritos.blogspot.com/2007/08/presentacin.html' title='Presentación'/><author><name>Sergio Sánchez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15070797208757079511</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-2m1rwDOPC5s/Tk_KRbtC6YI/AAAAAAAAAGo/Oav1zSSru24/s220/Jenny_Dolfen_-_Kinslayer.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
